lunes, 30 de mayo de 2011

X Certamen Relatos Cortos

La Fundación Vargas-Zúniga Pérez-Lucas entregará los premios del X certamen de Relatos Cortos el proximo día 9 de junio (jueves) a las 18.00 horas en el Aula Magna.

Se hará entraga de un ejemplar de dicho certamen alos asistente

Tambien se hara entrega de los diplomas de graduación a los alumnos que han termibado este año los cursos de la Universidad de la Experiencia.
Politica actual

Esta curso de "Politica actual" lo impartirá el profesor de la U.P.S.A., D. Jorge Santiago Barnes, desde el lunes día 6 al día 10 de junio en horario de 11.00 h. a 13.00 h., en el aula nº 5, planta baja.

Apuntarse en el teléfono 923 27 71 44, Mari Tere.

Os invitamos, ya que tanto el profesor, por su calidad, como el tema, por su actualidad, son muy interesantes

jueves, 19 de mayo de 2011

El pasado martes D. Eugenio García Zarza nos habló de la Peña de Francia, como soy de esa zona hoy quiero contaros algo de mi patria chica.
Mi pueblo es Herguijuela de la sierra y tiene mucha historia.
No tiene dinero, pero tiene historia.







Está enclavado en una zona muy bonita con agrestes y maravillosos paisajes. Es ideal para hacer senderismo.




Se asienta en una ladera que lo protege del frío y con una altitud aproximada de 600 m. con abundantes arroyos y clima suave que le permite el cultivo de todo tipo de frutales (olivo, vid, manzanos, perales, ciruelos, melocotoneros, higueras, naranjos, granados y cerezos).
No obstante el cultivo de la tierra es muy trabajoso, pues debido a la dificultad del terreno, éste te distribuye en bancales y permite poco uso de la maquinaria agrícola.

Actualmente los principales ingresos los obtienen de los cerezos, olivos y apicultura. La miel es excelente y se puede comprar.
Algunas familias viven de trabajar en la conservación y vigilancia del Parque de las Batuecas.
Otros como dice una amiga mía, viven de milagro.

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Ya hace miles de años que estas tierras comenzaron a habitarse, de ello nos hablan las pinturas neolíticas encontradas.
En la época romana se trabajaría en las minas de la Sierra del Castillo y en la fundición de La Ferrería a orillas del río Alagón.
Aún quedan restos de una calzada romana.
En el barrio del Castillo existió una fortaleza medieval, que al ser demolida en el siglo XVI se colocaron sus piedras en la construcción de la iglesia.

Hacia 1215 Alfonso IX fortifica y consolida esta población.
Se repobló con gentes del norte peninsular, pero también tenemos ascendencia morisca y judía, ya que por lo aislado y agreste del terreno muchos se establecieron en la zona.
Era villa eximida de impuestos, pero no sé quien ni porqué le concedió tal privilegio.
En la actualidad los pagamos todos religiosamente. Doy fe de ello.

Herguijuela tiene un paisaje maravilloso, pero nunca fue rica. Esto hadado lugar a que la gente siempre ha tenido que salir a otras ciudades buscando mejorar su fortuna.
Los productos del campo valen poco, exigen mucho trabajo, con lo cual y al igual que otros muchos pueblos, se está despoblando y envejeciendo.



Aún así le siguen quedando muchas cosas buenas, unas temperaturas benignas, una vegetación de tipo mediterráneo con brezos, pinos, castaños, robles, alcornocales y en medio de esta frondosidad en la parte mas fresca del entorno, la famosa Haya de la Herguijuela, magnifico ejemplar y el mas al sur de la península Ibérica.

Las rutas de senderismo están perfectamente señalizadas. Podéis adentraros en alguna de ellas y abrir todos los sentidos. Vale la pena.´

¿Os parecen pocas razones para visitarlo?. Ahora es tiempo de cerezas y la gente de la sierra es generosa. Si yo estoy allí no os vendréis sin probarlas, pero si no, cualquiera que esté cogiendo en un árbol, os regalará unas pocas. Solo hay que decir ¿puedo probarlas?. Nadie os dirá que no.
Pero, hay que tener en cuenta que los ´árboles no se podan en primavera; osea, que no se deben cortar ramas para traer.

Hay una señora que hace conservas caseras y ecológicas muy ricas, mermeladas Juana, pero os recomiendo llevar un bocadillo. Allí no hay donde comer.

Otro día os hablaré del monasterio de Belén que nos mencionó D. Eugenio está a dos Km. De allí.

jueves, 12 de mayo de 2011

Selene


El conde atravesó el patio del castillo, caballero en su alazán, y ordenó a la guardia que se bajara el puente. Nadie ponía en duda la bravura y arrojo del noble, pero no dejaba de ser una temeridad aventurarse más allá del foso en aquella noche infernal de rayos y truenos. Pronto la oscuridad se tragó la figura del conde, que había renunciado a la escolta.

Tenía él sus razones para obrar de tal guisa. En boca de todos andaba que la bruja Selene había conseguido al fin dar con un bebedizo capaz de asegurar la inmortalidad a quien lo tomase. Y era de creer, pues ella misma pasaría del siglo, si había de tomarse por cierto lo que aseguraban los más viejos de la villa. Portaba el caballero una bien repleta bolsa de monedas de oro. Pagaría con ellas por desorbitado que fuera el precio, se haría con el filtro, y una vez éste en su poder, acabaría con la vida de la vieja; nada ni nadie resistió jamás un mandoble de su espada certera. En semejante noche, y perdida la miserable cabaña de troncos en mitad del bosque, imposible que alguien pudiera dar cuenta de lo sucedido. Los dineros tornarían a su bolsa.

La pócima resultó de un sabor endiablado; ningún problema por lo demás. La desdentada bruja metía ya las monedas a lo más oculto de los raídos sayos y el conde juzgó llegado el momento. Se volvió de espaldas, tomó con mano firme la empuñadura de su espada. Fue justo en ese instante cuando ella dejó caer en suave aquello de: «No me quedaría la conciencia tranquila, mi señor, si os oculto que se trata en realidad de un veneno. Pero nada os turbe, cada noche de luna llena, la vieja Selene pronunciará el conjuro que deja sin efecto su alcance pernicioso y asegura la inmortalidad hasta el siguiente plenilunio.»


martes, 3 de mayo de 2011

Secreto de confesión

Secreto de confesión

Érase un cura de aldea, que como casi todos los de su tiempo, controlaba los sentimientos de su pueblo, compartiendo sus penas y alegrías, estas últimas pocas veces, pues él tenía el privilegio de conocer las miserias del pueblo a través de dos medios: por los dicentes y el confesionario. Para este pobre hombre era un calvario; todos se conocían a todos, y nadie conocía a nadie, solamente él penetraba en los entresijos de sus feligreses, pero como es natural, tenía que rumiar y hacer frente a las miserias de los demás en su fuero interno, por motivos de todos conocidos.

Terminada la Semana Santa, el día de Pascua salía de la iglesia con la satisfacción del deber cumplido por una parte, y por la otra, como creyente para él era un día de alegría.

Pero como dice un proverbio, la alegría de los pobres dura poco, observó don Ángel lo que siempre había temido; y lo había temido y esperado porque Lázaro y Magdalena pertenecían los dos a las familias más económicamente fuertes en la aldea. Todo el mundo daba por hecho este idilio, también don Ángel, que siempre estaba al quite de cualquier comentario, enturbiando y apagando cualquier apoyo, que pudiera encender la llama de la pasión entre los dos jóvenes más envidiados en el pueblo.

Al observar don Ángel la situación de caminar de Magdalena y Lázaro, (a flor de caramelo, sin sobrepasar las normas de urbanidad marcadas por los cánones de su tiempo) fue tal el golpe recibido que estuvo a punto del desmayo.
Los padres adoptivos de Lázaro tuvieron una hija, la que murió de forma accidental. Por lo que la madre no se reponía de la pérdida por nada del mundo. Los de Magdalena, nunca supieron lo que significaba el cariño de un hijo.

Una veintena de años atrás, cuando en plena represión en Argentina, (donde se desarrolla nuestra pequeña historia) estas dos familias ardían en deseos para conseguir descendencia, posiblemente con el único propósito de conservar sus intereses.

Los padres de Lázaro y Magdalena, aprovechando las revueltas en su país, no lo pensaron dos veces, eliminaron a un matrimonio con dos hijos de ambos sexos, y se repartieron su botín.

No dijeron la verdad a sus respectivas esposas, quedando convencidas que de forma humanitaria los habían recogido de entre los escombros como consecuencia de un bombardeo.

No tuvo tanta suerte don Ángel, a quien temerosos del castigo divino, explicaron con todo lujo de detalles los orígenes de los dos niños.

Todo caminaba sobre ruedas para estas dos familias, mientras que para el padre Ángel todo eran presentimientos y amarguras, confirmándose el día de autos al salir de la eucaristía del día da Pascua.

El pobre cura, en sus reflexiones pedía amparo al Señor. “Por favor, ¿por qué me mandas esto si conoces mis limitadas posibilidades? No puedo romper mis compromisos contraídos, no puedo permitir que se casen dos hermanos. No puedo, no puedo, no puedo. Dame luz en estas tinieblas”. Y finalmente se la dio.

Don Ángel continuó con sus medios con toda normalidad, (a sabiendas de que todo sería inútil) pero satisfecho porque el Señor le había iluminado.

Dentro de los cursos prematrimoniales sería necesaria una prueba de consanguinidad, de cara a la posible descendencia.

Cuando dicha prueba se vio confirmada, Lázaro dijo a Magdalena, mezcla de alegría y dolor:
--Magdalena, no nos podemos casar, somos hermanos.
-- No te preocupes Lázaro, (dijo Magdalena después de reponerse del golpe)
perdiste una esposa, pero ganaste una hermana, que es para toda la vida.

Entonces sí se besaron, pero en la frente, se abrazaron pero de forma distinta.
El castigo fue para los padres de ambos, que aún sabiendo que sus hijos eran hermanos, permitían que formaran matrimonio para unificar sus intereses y ocultar su pasado.

Pero la mayor alegría llegó de parte de don Ángel, que pidió perdón al Altísimo por haber dudado de su apoyo. Prometiendo que jamás volvería a ocurrir.

lunes, 2 de mayo de 2011

Un viaje a Cantabria


Texto cargado a petición de su autora Fe López.

Si tú quieres, me gustaría serviros de guía porque estoy dispuesta.

Recientemente, pude admirar sus zonas verdes y montañosas que contrastan con las grandes llanuras castellanas.

Voy a resaltar las cosas más originales y poco conocidas de cada lugar, tratando así de suscitar vuestro interés, y que podáis disfrutar sin cansaros.

Entramos en Cabezón de la sal, pueblo que se originó en los tiempos romanos. La palabra “cabezón”, proviene de una medida que utilizaban para la compra y venta de la sal.

Precisamente, se cerraron las minas cuando las casas comenzaron a hundirse por la mucha sal que sacaron. Sin tener visión de futuro, pensaron dejarlo como una escombrera; pero el alcalde de Santander, decidió sacar partido del terreno, haciendo ahí el parque de Cabarcena, con animales traídos de distintas partes del mundo y que hoy visitamos los turistas desde un autobús que lo recorre. El gasto diario es de dos millones, por la gran cantidad de comida para los animales y los doscientos empleados que tienen. Fue muy entretenido, ver los animales en sus madrigueras o fuera, contemplando a los visitantes.

De Castro Urdiales, cuentan que al rey Alfonso VIII, le gustaba venir a esta villa para mojar sus pies en la orilla del mar.

Fue muy importante en el siglo XV, porque defendió los intereses comerciales en los puertos franceses, ingleses y de Flandes. Su antiguo castillo, hoy tiene un faro que sale desde una de sus torres.

Llegamos a Comillas, pueblo medio agrícola, ganadero y marinero.

Su historia empezó cuando Antonio López, hijo de una familia humilde marchó con trece años a Cuba, donde hizo fortuna. Fue dueño de una Compañía de tabacos y otra, Transatlántica, ayudando a Alfonso XII, pagando un envío de soldados españoles a Cuba.

Sobre su casa natal, mandó hacer el palacio de Sobrellar, trayendo artistas notables catalanes, entre ellos Gaudí.

Acabado, se lo ofreció a la familia real para hospedarse los veranos. Junto a este palacio construyó el Capricho de Gaudí, de estilo modernista.

Costeó, igualmente la famosa Universidad Pontificia para seminaristas, donde destaca el valor artístico de la escalera y las puertas de bronce.

La villa le ha levantado una estatua a su benefactor.

Aquí en Laredo, fue precisamente donde se despidió Isabel la Católica, de su hija Juana la Loca, cuando iba a desposarse con Felipe el Hermoso.

Su hijo Carlos I, entró por este puerto, cuando venía enfermo de Bruselas para retirarse a Yuste.

Laredo tiene la fama de ser la capital turística de la Costa esmeralda, y tiene el mayor número de pistas de tenis en el mundo.

Para mí, personalmente, hay una villa que tiene un atractivo especial que es Santillana del mar. El estilo de sus casas solariegas te lleva hasta el parador de Gil Blas, con su leyenda de la novela picaresca.

Atravesamos sus calles tranquilas, mostrando en las puertas los productos típicos caseros, y al final se divisa la gran Colegiata. Nos sorprende con el claustro tan valioso de columnas talladas en diferentes estilos, y que actualmente explican con una megafonía adecuada, que nos permite disfrutar y admirar con calma todo el conjunto.

Aquí doy por terminado el viaje, deseando que mi ayuda haya servido para haceros recordar o conocer algún nuevo detalle de estos bonitos lugares.