jueves, 31 de marzo de 2011

PRIMER PASO

Inicio mi participación en este blog, con la misma ilusión que tuve, en 1993, al matricularme en el curso inaugural de la Universidad de la Experiencia (Universidad Pontificia de Salamanca). Animo a todos los alumnos y exalumnos de la Universidad de la UPSA ,a convertirse en usuarios de este blog, para compartir conocimientos y opiniones,fomentando a la vez, la amistad y el compañerismo.

miércoles, 30 de marzo de 2011

EXCURSIÓN A PORTUGAL

Quiero contaros a los que no vinisteis con nosotros, la excursión que hicimos con la asociación de antiguos alumnos a los Miradores del Douro el viernes 25.

Salimos a las 8 de la mañana, todos dispuestos de paraguas y chubasqueros como Dios manda, cuando se espera un día un tanto complicado.
Yo no lo hice, pero alguien debió de encender alguna vela al santo predeterminado para estas cuestiones de la climatología, porque sino es imposible tanto cambio.
Un día apacible, sereno, nada de viento, ni frío ni calor.
¡Ni por encargo se consigue un día así!
Paramos en Miranda do Douro. Una ciudad pequeña bañada por el Duero; bajamos un poquito y admiramos por primera vez en ese día la magnitud del río Duero y como se abre paso a través de la inmensa vegetación y el escabroso paisaje. Tomamos un cafetito que nos revitalizó tanto como solo un café portugués puede hacerlo.
Había poco tiempo libre, pero a las aficionadas a las compras con poco tiempo le vasta y¡ vaya si lo aprovecharon! Hicieron bien porque ya no tuvieron mas ocasión.
La verdad es que llegamos todos puntuales al autobús.
Paramos en Peinha do Puio y otra vez admiramos las maravillas de la naturaleza. . Seguían el abrupto paisaje y el río Duero esforzándose en continuar su huida hacia el mar.
Entramos en un pequeño museo que muy amablemente nos mostró una guía portuguesa ablando mirandes (perfectamente entendido por nosotros) donde se guardan gran cantidad de elementos que formas parte de la cultura de la gente, se coleccionan todos los objetos y utensilios de tiempos pasados, conservan las semillas de todas las plantas autóctonas de la región, intentan mantener usos y costumbres de épocas anteriores. Muy completo y muy instructivo
La comida en Mogadouro excelente, copiosa e inmejorable.
Después seguimos camino disfrutando de preciosos paisajes. Paramos en Mozouco, pero donde nos quedamos alucinando fue en el Miradouro do Poiares. ¡Que maravilla!
Es indescriptible. Por cualquier lado que mires te quedas asombrado y anonadado admirando ese paisaje.
Os lo cuento porque lo bueno tenemos que compartirlo con los amigos y me da pena que ese día solo lo disfrutáramos unos cuantos. A ver si a otra nos apuntamos mas

lunes, 28 de marzo de 2011

La guerra

Érase una vez una familia, que como tantas otras tenía su sitio en la vida, sin mayores problemas que otra cualquiera de su entorno. Esta familia se componía de dos hijas, un hijo y el matrimonio.

María, la esposa, como ocurre casi siempre, era el alma de la casa. Ella llevaba el control de la familia, para ella eran los desvelos, pero cuando llegaban las alegrías, estas eran compartidas por todos.

El esposo trabajaba en un banco como un alto ejecutivo; para él lo que más interesaba eran los números, lo demás todo era secundario hasta el control de la familia, por lo que había delegado en su esposa, y esta irremediablemente lo había tenido que aceptar.

El hijo mayor, Jaime, de 19 años, se preparaba para seguir los pasos de su padre.

La hija mayor, Josefa, estudiaba medicina y era la alegría de la casa, además la confidente de su madre: Entre las dos se cambiaban impresiones que no trascendían a los demás.

Y por último estaba la más pequeña, Ana, (que vino cuando ya nadie la esperaba) de tres años.

Todo marchaba según lo previsto por los cánones de su tiempo. Pero ¡Hay! El hijo tuvo que incorporarse a filas, y posteriormente a la guerra. A partir de esta fecha la estructura familiar cambió de signo,

Para Antonio dejaron de ser lo más importante los números.

María, cambió su cuadro de boda por un crucifijo, donde pasaba gran parte el día rezando por Jaime, y la iglesia era su lugar de descanso.

Josefa, perdió su alegría, cuando no estaba con su madre, era el llanto su compañía. Pensaba para su fuero interno, ¿para qué servirán las guerras, con lo fácil que sería vivir en armonía? Pero claro, teníamos que erradicar todos los componentes que las sustentan: las ansias de dominio, la miseria, las falsas creencias, o la venta de armas con lo cual se enriquecen unos pocos a costa de la vida de los demás.

Por otra parte, estaba Ana la pequeña, el ángel de la casa que captaba el ambiente, para no comprendía nada. Cuando preguntaba por Jaime se la respondía, que había subido a visitar una estrella, pero que regresaría pronto. Cuando nadie la veía salía al balcón, y decía: ¿Mira Jaime, que vestido tan bonito tiene mi muñeca?

Pasaban los tiempos y nada cambiaba, ni dentro ni fuera de la casa, pues esta familia seguía sin aceptar las circunstancias a las que se veían obligados.




…………………….



Un buen día llegó por fin la alegría a la casa. Sonó el teléfono y ¡Qué sorpresa! Era Jaime que indicaba el regreso de la guerra. Fue María quien descolgó el auricular, a la vez que hacía partícipes al resto de la familia de la conversación.

--- Mamá, mañana llegaré a casa, pero vendrá conmigo un compañero.

--- Muy bien hijo, así lo conocemos.

--- Pero este compañero le falta un brazo y una pierna.

--- Bueno ¿si es para poco tiempo?

--- No Mamá, es para quedarse con nosotros para siempre, porque no tiene donde ir, y me da mucha pena dejarlo abandonado, con lo bien que se ha portado conmigo.

--- No, hijo mío eso es imposible, porque nuestra vida es nuestra. (Jaime escuchaba como los demás estaban de acuerdo con su madre por sus comentarios, a pesar de todo siguió insistiendo).

--- Por favor, me he comprometido y no puedo faltar a mi palabra.

--- Pues si te has comprometido, tú sabrás lo que tienes que hacer, cualquier cosa menos traer un inválido a casa.

Dos días después, llamó la policía a su puerta. Su hijo se ha suicidado.

Cuando fueron a reconocer el cadáver, comprobaron que a Jaime, su hijo y hermano, le faltaban un brazo y una pierna.


miércoles, 23 de marzo de 2011

Brumas y secretos






Hospital General Yagüe.  Despacho de psiquiatría. Consulta del Dr. Izquierdo Gamarra
El doctor Izquierdo revisa una carpeta en la que apenas hay un par de folios, frente a él, al otro lado de la mesa, un hombre de unos cuarenta años vestido con bata azul y zapatillas de felpa  parece no preocuparse de nada de cuanto le rodea.
El sol de la tarde entra, a raudales, reflejando la imagen de un árbol en la pared del fondo.
-Vamos a ver, Marcelo ¿usted no recuerda nada, nada del accidente?
-Nada del accidente… -responde el interno.
-No repita mis palabras por favor, solo intento ayudar… llevamos demasiado tiempo estancados, algo debe recordar…
-Recordar… no doctor, solo sé lo que ustedes me dicen… solo sé…
-Sí… pero nadie aparecer de la nada en un accidente… el coche quedó totalmente destrozado, nadie ha reclamado nada, nadie ha preguntado nada… ¿no le parece extraño?…
-No sé, ¿Es extraño?
-En su chaqueta encontraron los restos de una carta y un nombre, Marcelo… ¿cree usted que puede llamarse así? ¿Cree que ese es su nombre?
-No sé, es probable… ¿qué decía la carta?
El doctor le tiende un trozo de papel en el que lee deletreando con cierta dificultad: “ … puedes prescindir de mí, no lo sueñes, hay demasiadas cosas de por medio Marcelo, no creas que…”
El rostro del interno permanece  impasible. . El doctor escruta el movimiento de sus manos, de sus ojos… nada.
Ambos se mantienen en silencio unos instantes, después, el doctor se incorpora y sale del despacho, el trozo de papel ha quedado sobre la mesa.
Desde la habitación contigua el doctor observa en el espejo que cubre toda una pared como el supuesto Marcelo sonríe, se refriega las manos y se seca el sudor en la bata, luego mira por la ventana y sonríe…
Después, vuelve sobre sus pasos, toma el trozo de papel entre sus manos, lee detenidamente el texto una y otra vez, lo dobla y vuelve a dejarlo sobre la mesa. Vuelve a la ventana, contempla el jardín unos instantes,  apoya un codo en el alfeizar de la ventana y de nuevo sonríe mientras murmura para sus adentros “Esperaré, no me cabe otra, si me descubren tendría que…
En ese instante  se abre la puerta, es el doctor que vuelve, se sienta y espera a que el supuesto  enfermo tome asiento frente a él, guarda silencio durante un par de minutos, el paciente se remueve inquieto. Por fin. tras un largo silencio, el doctor exclama:
-Marcelo, su mujer le aguarda en el jardín. ¿Desea verla?
-Mi mujer… No, mi mujer está en… -Se interrumpe cubriéndose la cara con ambas manos y rompe a llorar, cuando se calma balbucea:
 – es... es una trampa… ¿verdad?
-Lo siento, no me ha dejado usted  elección,  nos ha estado engañando.
-No, doctor, usted no puede hacerme eso, usted…
-Sea usted quien sea, tendrá que afrontar la realidad ¿qué hacía  en ese coche? ¿Qué quieren decir las palabras de esa carta? ¿De qué está intentando huír? Me consta que usted  sabe de quien escapa y qué misterio se esconde tras ese extraño accidente del que nadie quiere saber nada… Esto es un hospital psiquiátrico, no un refugio, ni un convento en el que uno pueda ocultarse cuando no se ve capaz de  afrontar la realidad… Pase por Administración y recoja sus cosas… Aquí no tiene nada que hacer…
-Pero yo… no tengo…
--Bien pero… ¿Tendrá alguien que le espera en alguna parte? Alguien que sufre por su ausencia…
- Sí, claro, todo el mundo tiene un pasado pero…
-Vaya usted en su búsqueda, Marcelo… ¿o cómo se llame?
El hombre abandona el despacho cabizbajo en tanto que el doctor descuelga el teléfono.
-¿Saben ya el resultado del análisis de las huellas…?
-Sí, doctor, le esperan en Salamanca, un buen elemento… tiene varias causas pendientes… ¡Una buena pieza… En realidad se llama…
-¡No me lo diga, no quiero saberlo! Aquí en la carpeta anoté Marcelo X no merece la pena estropear este expediente. Estoy muy cansado y me esperan en casa.
Se hace un silencio, después, desde el otro lado surge la pregunta.
-Dígame doctor  ¿cómo se dio cuenta?
-No me di cuenta, jugué de farol…  tres meses es mucho tiempo para no cometer errores…


martes, 22 de marzo de 2011

Microrelatos:"El atentado" y "El premio Gordo"

El atentado

Ya cerca del aeropuerto, el avión se detuvo en el aire y oímos unos terribles bocinazos.

Desde las puertas de embarque, prismáticos en mano, un hombre bien trajeado seguía la maniobra sonriendo.

Sobre la pista ululaban los coches de policía.

Dos horas más tarde todos los periódicos franceses daban la noticia.


ATENTADO EN EL AEROPUERTO DE ORLY.

DOSCIENTOS VEINTE MUERTOS.


El premio gordo

El niño que iba a cantar el gordo de la lotería tropezó y se tragó la bola.

Candelas se quedó anonadada ¿sería el 70.113?

Ese era el número que había comprado con el dinero que le sisó a la señorita de la casa donde servía.

¿Podría dormir aquella noche con Trini? Quizá, tenía que llamarla.

Lo que no iba a hacer después de la vergüenza de verse en la calle, era volver al pueblo. Vamos, eso nunca.

El ujier dio una palmada en la espalda del niño y la bola saltó hasta las primeras filas de público.

Tras beber un sorbo de agua, el niño pudo cantar el número 11.370 con una voz clarísima mientras en el revuelo de fotógrafos una mujer huía entre sollozos.

El día 23 de diciembre apareció su fotografía en todos los periódicos del país junto al número 11.370 que resultó muy repartido en varias provincias.

         

sábado, 19 de marzo de 2011

La mujer y la cultura

Aprovechando la oportunidad que se me ofrece, quisiera romper una lanza a favor de la mujer, coincidiendo con el primer centenario de su llegada oficialmente a la Universidad, (9-4-1910).

El papel de la mujer, a través de los tiempos se ha considerado secundario en el plano laboral, por lo que no es arriesgado pensar que como en otros aspectos, ha prevalecido la razón de la fuerza a la fuerza de la razón.

Pero no obstante, la mujer desde tiempos remotos ha luchado por ocupar el puesto que le corresponde en nuestra sociedad. Tenemos el ejemplo de Beatriz Galindo, La Latina, que para estudiar en la Universidad se vistió de varón, allá por el siglo xv,y más tarde, Concepción Arenal tuvo que emplear los mismos métodos. Considerando el ejemplo de estos dos genios, cabe pensar cuántos se habrán quedado en el camino sin poder florecer.

Lo más triste, es que la Iglesia nunca estuvo a favor de la emancipación de la mujer, asignándole un papel de madre y esposa fiel, junto a la educación religiosa de los hijos. Por lo tanto, la mujer, al no tener apoyo de ninguna institución, y carecer de cultura no le quedaba otra salida que la resignación.

Pero como nada en la vida es eterno, la evolución tenía que producirse, y ya ha llegado aunque muy lentamente.

Según nos indica Emilia Pardo Bazán, en su época (1870) el 91% de las mujeres eran analfabetas, su papel era puramente decorativo, aprender música, pintura ctr. Algo que no pudiera dañar la autoridad del varón.

Fue precisamente Emilia, perteneciente a la burguesía de la época, la que desató la caja de los truenos con sus artículos incendiarios a favor de la mujer, seguida por Carmen de Burgos, Clara Campoamor y un largo etc.

Estas mujeres consiguieron lo que otros temían, y la sociedad necesitaba; equiparar a la mujer al hombre en derechos, terminar con el papel de la mujer como figura doméstica con muchos deberes y ningún derecho; esposa ejemplar esperando la llegada del marido para descalzar sus pies y darle un beso, mientras el hombre no siempre la respetaba, y nunca era castigado por las leyes ni por la sociedad.

Cuando una mujer era sorprendida en adulterio por el marido, y éste la quitaba la vida, era desterrado. Si era el marido el adúltero, no se contemplaba ningún castigo en el código penal, a finales del siglo XIX.

Con este caldo de cultivo, no es de extrañar que las pocas mujeres cultas de la época dijeran: hasta aquí hemos llegado; y tomando como bandera la cultura, se lanzaran al campo de batalla despertando del sueño a mujeres de carácter, que la hubo, hasta conseguir que en 1933, la mujer tuviera ocasión de expresar sus sentimientos a través de las urnas.

Para nadie es un secreto que el desarrollo de los pueblos va unido a la liberación de la mujer de sus ataduras tradicionales, es algo que debemos tener en cuenta. Algunos psicólogos han asegurado que la inteligencia de de la mujer supera a la del hombre, yo no estoy seguro, pero de ser así, no cabe duda que ese es el pecado, que les ha hecho estar marginadas desde el origen de la humanidad.

Para comprender que ha sido un error la marginación de la mujer, basta con mirar a nuestras aulas para comprobarlo.

Por lo tanto, solo nos queda pediros perdón.